2014/07/02

Food Standard Agency "Non lavate il pollame prima di cuocerlo"


E’ notizia di pochi giorni fa, lanciata su Food24 da Fernanda Roggero, secondo cui la Food Standard Agency (FSA) inglese, ovvero l’ente del governo britannico che sovrintende alla sicurezza alimentare, avverte che non bisogna lavare il pollame prima di cuocerlo. Sempre secondo FSA si rischia la contaminazione da Campylobacter che può provocare diarrea, febbre, nausea, crampi addominali e brividi da freddo.

E noi di Forward ci siamo tolti il dubbio girando la stessa domanda al gruppo di Linkedin “Diritto Alimentare e Legislazione Veterinaria” a cui  ha gentilmente risposto Fabrizio De Stefani, Direttore Dipartimento Funzionale di Sanità Animale e Sicurezza Alimentare Aulss n. 4 del Veneto.
“Tutto il pollame infatti, è in genere contaminato superficialmente da una flora microbica piuttosto varia, che comprende non infrequentemente alcune specie patogene per l'uomo, quali il Campylobacter e le Salmonelle" racconta De Stefani.

"Basta quindi il semplice contatto delle carcasse con le superfici - ad esempio del frigorifero, dei piani di appoggio, dei taglieri, piuttosto che dei coltelli, dei forchettoni, delle forbici, ecc.- per far sì che l'"ambiente cucina" sia contaminato e diventi possibile fonte di malattie alimentari. Per evitare questo pericolo è necessario quindi limitare per quanto possibile i contatti, confinando la conservazione e la manipolazione del pollame fresco ad una ristretta area di lavoro e impiegando utensili ad uso esclusivo di questa lavorazione o che non saranno comunque riutilizzati per altre preparazioni prima di essere stati accuratamente lavati e disinfettati (basta un giro in lavastoviglie con della candeggina)".

"Ma, soprattutto, il pollame deve essere manipolato DOPO che sono state preparate tutte le altre pietanze da mangiare crude o che non saranno sottoposte a cottura.Vietatissimo quindi preparare le verdure, affettare il pane, i formaggi o i salumi, dove si è prima pastrugnato con il pollo o il tacchino o, ancor peggio, riutilizzare gli stessi taglieri e utensili".

Una semplice regola di igiene domestica prevede quindi che nell'accingersi a preparare un pranzo o una cena composta da più pietanze si inizi da quelle con gli ingredienti da consumare crudi o tal quali, per poi continuare, per chi vuole, con le carni (o il pesce) in base al diverso livello di contaminazione potenziale e che a grandi linee può essere così individuato: 
- quasi nullo nei grandi tagli di carne magra bovina, equina e ovi-caprina;
- maggiore nei tagli magri di maiale;
- ancor più alto per il pollame e per gli insaccati da cuocere (salsicce, cotechini, ecc.).

"È bene ricordarsi, infine, di lasciare la cucina pulita - in inglese si direbbe CLAYGO, acronimo di Clean As You Go - una cucina lasciata sporca, con il lavello ricolmo di stoviglie è un meraviglioso luna park in cui i microbi faranno una gran festa e si moltiplicheranno all'inverosimile finché non ci si deciderà a ripulire tutto! Meglio ricordarsene, ne va della salute di tutta la famiglia e dei malcapitati ospiti che si è eventualmente osato invitare a casa propria. E se proprio non ci si riesce meglio andare tutti in pizzeria” conclude De Stefani.

Forward premia i dipendenti volenterosi

"I volenterosi in Forward vengono sempre premiati" afferma Franco Carpani (Ceo Forward).



L'idea è partita proprio da Carpani, ovvero premiare coloro che sono disponibili a uscire "dagli schemi e lavorare anche al sabato, andando oltre alla configurazione storica di rilevazioni prezzi fatta dal lunedì al venerdì" continua Carpani.

"Capita a volte che, per esigenze lavorative, sia necessario lavorare 6 giorni su 7".

Così è nata l'idea: "Ho detto ai miei rilevatori che mi avevano dato la disponibilità di lavorare un sabato mattina prestabilito, di giocare un numero sulla ruota di Torino. Vinceva chi giocava il numero più vicino al primo numero estratto nella stessa data sulla ruota di Torino".

E così, a vincere su una trentina di persone e in due distinti sabati, sono state Roberta e Flavia , che si sono rispettivamente portate a casa un Boscolo Gift, uno white destinazione Italia e l'altro black destinazione Parigi.

Complimenti ragazze da tutta la Forward.   


2014/06/11

La Unión Europea sugiere la exención de la fecha de duración minima por pasta, arroz y café


Coldiretti y varios medios de comunicación nacional están difundiendo la noticia de que, durante la reunión del Consejo de Agricultura, las delegaciones de Países Bajos y Suecia, apoyados por Austria, Alemania y Luxemburgo, han pedido la exención de la obligación de indicar sobre las etiquetas la fecha de duración minima “consumir preferentemente antes de/del fin de”  por productos como pasta, arroz y café, a través de la ampliación del anexo X del reglamento UE 1169/2011.

"Con la eliminación de la “fecha de caducidad” la Unión Europea corta la calidad de la comida que se vende en Europa» se lee en el sitio web de Coldiretti  «que al correr del tiempo pierde sus propias peculiaridades nutritivas en términos de contenido de vitaminas, antioxidantes y polifenoles, que mejoran la salud, y las propiedades organolépticas, de fragrancia y sabor que nos hacen amar la buena mesa".

Vito Rubino
"Es importante precisar que no estamos hablando de eliminación de la fecha de caducidad sobre las etiquetas, sino de la fecha de duración minima", afirma el Abogado Vito Rubino , ayudante en la Universidad de Alessandria."La diferencia es fundamental, a pesar de que en algunos títulos se lee cierta confusión. La fecha de caducidad indica el término obligatorio dentro del que el producto tiene que ser consumido, porque sus características lo vuelven peligroso después de esa fecha. Es el caso de los productos frescos microbiologicamente inestables, por los cuales se prescribe la eliminación después de su fecha de caducidad. La fecha de duración minima, identificada con "consumir PREFERENTEMENTE antes de/del fin de....." garantiza que aquél alimento por cierto conservará hasta aquella fecha sus calidades organolépticas, sus características nutritivas etc. Después de esa fecha la responsabilidad del consumo pasa al comprador, que podrá calcular las consecuencias según el caso. De todas maneras, es mejor recordar que estamos hablando de productos por los cuales la superación de la fecha indicada en la etiqueta no significa riesgo alimentario. Por eso tenemos que subrayar la importancia de lanzar al mercado alimentos seguros, como contemplado por la ley (Art.14 del reglamento CE n.178/02).
"La propuesta nace de la constatación de la existencia de enormes derroches alimentarios derivantes, en muchos casos, de la confusión entre la fecha de caducidad y la fecha de duración minima que lleva el consumidor más sensible a desechar muchos productos perfectamente comestibles. Los negociantes mismos encuentran muchas dificultades, porque según la ley aquellos productos se parecen a “basura” y tienen que ser eliminados, mientras que podrían ser utilizados de manera alternativa para permitir cierta valorización. Pensamos al caso en Grecia: la crisis económica es tan fuerte que el Gobierno ha tenido que aprobar leyes que permiten la comercialización a precio reducido de productos preconfecionados con fecha de duración minima superada: de esa manera los segmentos de población que no tenían recursos suficientes para alimentarse, han podido acceder al mercado del los alimentos. Es verdad que sería importante informar al consumidor para que pueda “seleccionar” (por ejemplo imponendo la fecha de empaquetamiento en todos los productos) y para que limite las “elecciones de pulso” o “dictadas por el miedo”, nos dice Rubino.
Justamente los derroches “A mi juicio se trata de un asunto que debería discutirse a nivel nacional, no debería ser una decisión común en todos los miembros de la UE; sería importante analizar y resolver el problema según la sensibilidad de la población, el grado de conocimiento de la materia y las condiciones económicas en los diferentes contextos".

Fabrizio De Stefani
También hemos pedido una opinión sobre esta peliaguda cuestión a Fabrizio De Stefani Director del Departamento Funcional de Sanidad Animal y Seguridad Alimentaria en la Aulss n.4 - Veneto  "En el artículo de Coldiretti se hace erróneamente referencia al requisito de la fecha de caducidad por productos que, según la ley, se consideran “alimentos no perecederos” y por lo tanto sujetos a la indicación en etiqueta de la fecha de duración minima: “consumir preferentemente antes del/del fin de...”, que indica hasta cuándo el alimento guardará sus propiedades organolépticas si conservado de manera adecuada. Estos alimentos a partir del momento en el que aparecen sobre los estantes de los supermercados empiezan lentamente y progresivamente a perder sus características cualitativas. La fecha en la que se recomienda consumirlos tiene que ser entendida como la fecha en la que la calidad del producto corresponde más o menos al nivel mínimo que el productor quiere garantizar y que no representa un problema para la salud del consumidor".

"De hecho la continua mejora de los procesos de producción, del empaque y de los sistemas de preservación en el sector de la alimentación han adelantado la posibilidad de consumir, en toda seguridad, alimentos que siguen siendo de calidad y que difícilmente se dejarán languidecer sobre los estantes más allá del plazo de venta porque eso representaría un costo insostenible para cualquier operador del sector un poco perspicaz. Si informamos los consumidores sobre la edad del producto y las características cualitativas que pueden encontrar, no hay ninguna objeción a la compra a precio con descuento".

Se trata del intento, por parte de los Países del Norte de Europa, de cortar los derroches alimentarios que en la UE han alcanzado a la cantidad de 89 millones de toneladas de comida desperdiciada. De hecho con la crisis se ha producido un cambio de tendencia histórica  con casi tres de cada cuatro italianos (73%)  que han reducido  los derroches en 2013, según el estudio de Coldiretti/Ixé. Entre los que han reducido los derroches alimentarios el 80% hace las compras más sabiamente, el 37%  verifica con más cuidado la fecha de caducidad, el 26% ha reducido las dosis compradas y el 56% reutiliza lo que todavía no ha comido.  La tendencia a la reducción de los derroches – especifica Coldiretti – es quizás el único aspecto positivo de la crisis en una situación en la que cada persona en Italia ha desechado 76 kg de alimentos durante todo el año. Gracias a la crisis económica de hoy sólo el 36% de los italianos declara de atenerse estrictamente a la fecha de caducidad de los productos reservándose de evaluar de persona la calidad de los productos pasados de fecha antes de echarlos, según procesamiento de Coldiretti sobre los datos de Gfk Eurisko en que se indica también que sólo el 54% de los italianos verifica cada día lo que hay en el refrigerador y el 65% verifica una vez al mes lo que hay en la dispensa. 


En Europa, de acuerdo con la normativa vigente, tanto los productos «secos» como los «líquidos» pueden ser vehículos potenciales de intoxicación si el consumo no ocurre dentro de la fecha fijada por los laboratorios; en África o Asia, en cambio,  se puede tratar de bienes de lujo, o sea , de supervivencia, independentemente de la fecha de caducidad indicada en la etiqueta. Y también sobre esto se  funda la motivación ética que, junto con la économica, sería el fundamento de las futuras sanciones. 

2014/05/27

Voi mangereste la pasta oltre il termine minimo di conservazione indicato sulla scatola?

La notizia parte dalla Coldiretti, in riferimento alla riunione di Consiglio Agricoltura in cui si sono affrontate le proposte delle delegazioni di Olanda e Svezia che con il sostegno dell’ Austria, Germania, Danimarca e Lussemburgo chiedono l’esenzione dell'obbligo di indicare in etichetta il termine minimo di conservazione (TMC) “da consumarsi preferibilmente prima” per prodotti come pasta, riso e caffè, attraverso l’estensione del dell’allegato X del regolamento UE 1169/2011.

Mentre state ancora riflettendo sulla risposta, qui di seguito alcuni pareri di esperti del settore alimentare tra cui Vito Rubino, Fabrizio De Stefani.

VITO RUBINO, RICERCATORE PRESSO L'UNIVERSITA' DI ALESSANDRIA
Con l’eliminazione della “data di scadenza” l’Unione Europea taglia di fatto la qualità del cibo in vendita in Europa” si legge sul sito della Coldiretti “che con il passare del tempo perde le proprie caratteristiche nutrizionali in termini di contenuto in vitamine, antiossidanti e polifenoli che fanno bene alla salute ma anche quelle le proprietà organolettiche, di fragranza e sapore dal quale deriva il piacere di stare a tavola”.


 "E' bene precisare che non stiamo parlando di eliminazione della data di scadenza sugli alimenti, ma del loro TMC, ovvero del Termine Minimo di Conservazione" afferma l'Avvocato Vito Rubino, ricercatore presso l'Università di Alessandria. "La differenza è fondamentale, ancorché in alcuni titoli si sia letta una certa confusione. La data di scadenza indica un termine perentorio entro cui il prodotto deve essere consumato, perché le sue caratteristiche lo rendono insicuro oltre quella data. E' il caso dei prodotti freschi microbiologicamente instabili, per i quali si prescrive l'eliminazione oltre la data di scadenza. Il termine minimo di conservazione, identificato per l'appunto con la dicitura "da consumarsi PREFERIBILMENTE entro il..." scritto su taluni alimenti è semplicemente la garanzia che il produttore dà al consumatore circa il fatto che quell'alimento conserverà fino a quella data certamente le sue qualità organolettiche, le caratteristiche nutrizionali etc. Una volta superata tale data la responsabilità del consumo passa all'acquirente, che potrà valutare caso per caso. E' comunque bene ricordare che il prodotto con TMC superato non è pericoloso per la salute". Si tratta infatti di prodotti per i quali il superamento della durata indicata sull’etichetta  non è di per sé associato a un rischio alimentare. A supporto di questa tesi va ricordato che resta un dovere assoluto per tutti gli operatori della filiera, immettere sul mercato alimenti rigorosamente sicuri, come previsto dall’articolo 14 del regolamento CE n. 178/02.
"La proposta nasce dalla constatazione dell'esistenza di enormi sprechi alimentari derivanti in molti casi dalla confusione fra data di scadenza e TMC che spinge i consumatori più sensibili a buttare via molti prodotti a TMC scaduto anche se perfettamente commestibili. Gli stessi venditori si trovano in grosse difficoltà in questi casi, perché per legge quei prodotti possono essere assimilati a "rifiuti" e devono essere smaltiti, quando potrebbero avere un impiego alternativo che ne consenta comunque una valorizzazione. Pensi al caso della Grecia: la crisi economica è così forte da aver indotto il Governo ad approvare norme che consentono la commercializzazione a prezzo ridotto dei prodotti alimentari preconfezionati con TMC superato: in questo modo ampie fascie di popolazione altrimenti prive delle risorse economiche sufficienti per alimentarsi hanno potuto avere accesso al mercato degli alimenti. E' pur vero che su questo tema (come su molti altri nel settore del "food") occorrerebbe informare meglio il consumatore di modo per un verso di metterlo in condizioni di "scegliere" (ad esempio imponendo la data di confezionamento su tutti i prodotti), per altro verso limitando il più possibile le "scelte d'istinto" o dettate dalla paura" suggerisce Rubino.
Appunto gli sprechi "A mio giudizio è un argomento che andrebbe affrontato a livello nazionale, non dovrebbe essere una decisione uguale per tutti Stati della UE; bisognerebbe analizzare e risolvere il problema Stato membro per Stato membro, in base alla sensibilità della popolazione, al grado di conoscenza della materia e, come purtroppo l'esperienza quotidiana ci sta insegnando, anche in relazione alle condizioni economiche esistenti nei diversi contesti".


FABRIZIO DE STEFANI - DIRETTORE DEL DIPARTIMENTO FUNZIONALE DI SANITA' ANIMALE E SICUREZZA
Oltre all'Avvocato Rubino abbiamo chiesto un parere sul delicato argomento anche al Dottore Fabrizio De Stefani  Direttore del Dipartimento funzionale di Sanità Animale e Sicurezza Alimentare presso Aulss n. 4 del Veneto "L'allarme lanciato dalla Coldiretti in riferimento alla riunione del Consiglio dell'agricoltura in cui si affronteranno le proposte di esenzione dell'obbligo di indicare in etichetta il termine minimo di conservazione "da consumarsi preferibilmente prima" per prodotti come pasta, riso, sembra fin dal titolo una capziosa forzatura" così introduce l'argomento De Stefani.
"Nell'articolo, infatti, si fa erroneamente riferimento al requisito della data di scadenza per dei prodotti che sono considerati per legge “alimenti non deperibili” ed in quanto tali soggetti all’indicazione in etichetta del termine minimo di conservazione, espresso dalla dicitura "da consumarsi preferibilmente entro (data)", che indica cioè  fino a quando un alimento conserverà le sue proprietà organolettiche se conservato adeguatamente. Questi alimenti sono soggetti per loro natura ad un lento, progressivo decadimento delle caratteristiche qualitative, fin dal momento in cui sono messi sullo scaffale di vendita. Il termine entro il quale si raccomanda di consumarlo deve essere inteso quindi come quello in cui la qualità del prodotto corrisponde suppergiù al livello minimo che il produttore vuole comunque assicurare e che non rappresentano comunque un problema per la salute dei consumatori".
"In realtà il continuo miglioramento del processo produttivo, del packaging e dei sistemi di conservazione nel settore alimentare hanno spostato molto in avanti nel tempo la possibilità di consumare in tutta sicurezza alimenti qualitativamente ancora validi che difficilmente saranno lasciati languire sullo scaffale oltre il termine di vendita previsto per l’elementare motivo che ciò rappresenterebbe un costo insostenibile per qualsiasi operatore del settore alimentare minimamente accorto. Se i consumatori sono informati dell’età del prodotto e delle caratteristiche qualitative che possono attendersi, fatta salva la garanzia di salubrità, non sembra ci sia quindi alcun motivo per impedirne l’acquisto a prezzo scontato".

Si tratta del tentativo dei Paesi del Nord Europa di tagliare gli sprechi alimentari che nell’Unione Europea hanno raggiunto il quantitativo record di 89 milioni di tonnellate di cibo sprecato. In realtà con la crisi si è registrata una storica inversione di tendenza e con quasi tre italiani su quattro (73%) che hanno tagliato gli sprechi a tavola nel 2013, secondo l’indagine Coldiretti/Ixe’. Tra chi ha tagliato gli sprechi l’80% fa la spesa in modo più oculato, il 37% guarda con più attenzione la data di scadenza e il 26% ha ridotto le dosi acquistate, ma sono il 56% quelli che riutilizzano quello che avanza. La tendenza al contenimento degli sprechi - precisa la Coldiretti - è forse l’unico aspetto positivo della crisi in una situazione in cui ogni persona in Italia ha comunque buttato nel bidone della spazzatura ben 76 chili di prodotti alimentari durante l’anno. Complice la crisi economica già oggi appena il 36% degli italiani dichiara di attenersi rigorosamente alla data di scadenza dei prodotti riservandosi di valutare personalmente la qualità dei prodotti scaduti prima di buttarli, secondo le elaborazioni Coldiretti su dati Gfk Eurisko dalle quali si evidenza peraltro che solo il 54% degli italiani controlla quotidianamente il frigorifero e il 65% controlla almeno una volta al  mese la dispensa.

In Europa, secondo le norme vigenti finora, sia i «secchi» che i «liquidi» possono essere potenziali veicoli di intossicazione se il loro consumo non avviene entro la data stabilita dai laboratori; in Africa, o in Asia, possono essere invece beni di lusso, cioè di sopravvivenza, a prescindere da qualsiasi scadenza indicata sulla confezione. E anche su questo si basa la motivazione etica che, insieme con quella economica, sarebbe alla fase del futuro provvedimento.


  • Michele Di Napoli
    Michele
    Responsabile presso ConsuLab IAMA sas di Michele Di Napoli & C.
    Credo che il Dr. Fabrizio De Stefani abbia centrato benissimo la sostanza della proposta: "In realtà il continuo miglioramento del processo produttivo, del packaging e dei sistemi di conservazione nel settore alimentare hanno spostato molto in avanti nel tempo la possibilità di consumare in tutta sicurezza alimenti qualitativamente ancora validi che difficilmente saranno lasciati languire sullo scaffale oltre il termine di vendita previsto per l’elementare motivo che ciò rappresenterebbe un costo insostenibile per qualsiasi operatore del settore alimentare minimamente accorto. Se i consumatori sono informati dell’età del prodotto e delle caratteristiche qualitative che possono attendersi, fatta salva la garanzia di salubrità, non sembra ci sia quindi alcun motivo per impedirne l’acquisto a prezzo scontato".

    Basta ripostare la data di produzione ed il terioramento nutrizionale nel tempo, fatta salva la garanzia di salubrità.
     Marcella Zanellato consiglia questo elemento
  • Angela Mecca
    Angela
    Medico Veterinario Consulente Piani Qualità e HACCP presso Aziende Alimentari
    L'argomento è di grande interesse e coinvolge tutti i settori: dall'industria al consumatore.
    Non vorrei sembrasse una frase fatta ma secondo me, in un'ottica di revisione, è importante puntare molto sull'"educazione" del consumatore, prima ancora che sulla semplice "informazione". Alla base di questa proposta vi è una certa implicazione emotiva ed etica che necessariamente coinvolge le fasce di popolazione alla luce della situazione economica che ben conosciamo per cui credo che, prima ancora di intervenire compulsivamente e sterilmente sulle etichette - sacrosanto e necessario, per carità - sarebbe il caso di intervenire sull'educazione al consumo, sui rischi, pericoli, qualità, nuova concezione del cibo, interpretazione critica delle informazioni in etichetta, fermo restante il fatto che tutto ciò venga già fatto.
    Secondo me, il rischio che si correrebbe nel fornire l'età del prodotto, sarebbe comunque un certo condizionamento psicologico ad acquistare il prodotto più "giovane" perchè di certo più salubre. Staremo a vedere.
  • Michele Di Napoli
    Michele
    Responsabile presso ConsuLab IAMA sas di Michele Di Napoli & C.
    Senza alcun dubbio tutto giusto, ma l'esperienza insegna che alcuni prodotti prossimi alla scadenza, parlo di alcuni giorni, sono venduti a costi più bassi in negozzi specializzati in tale vendita. i prodotti scaduti sono distrutti o se possibile rilavorati, ora un prodotto giunto al 50% della sua vita può trovare mercati alternativi ad un costo inferiore, senza per questo arrecare danno. ciao Michele

2014/05/21

A Berlino aprirà il primo supermercato a imballaggio zero


Tutto è partito dall'online, attraverso la piattaforma startnext.de e il progetto è interamente finanziato attraverso la raccolta pubblica di fondi online.
E già qui potremmo parlare di idea rivoluzionaria dove gli utenti di internet possono fare una donazione da 8 a 300 euro ricevendo in cambio buoni spesa riutilizzabili alla cassa del supermercato ma anche borse di tela con il logo dell'iniziativa e libri di ricette. Basti pensare che l'idea è stata messa online il 7 maggio scorso e ora ha già superato i 45mila euro di donazioni (obiettivo iniziale per far partire l'attività).

Ma la vera novità è che Original Unverpackt, così è il nome del progetto, sarà il primo supermercato aperto a Berlino a imballaggio zero e aprirà i battenti a inizio estate.
Il progetto è nato dall’idea di Sarah Lupo e Milena Glimbovski, due imprenditrici tedesche che vogliono mettere al bando il packaging dei prodotti.

Avrà le dimensioni di un supermercato, con oltre 600 prodotti tra cui scegliere, mentre gli imballaggi – riutilizzabili – saranno messi a disposizione dal punto vendita e non acquistati dal consumatore.

I prodotti saranno esposti in scatole e recipienti forniti al negozio direttamente dai clienti e si porteranno via in borse di tela o barattoli esclusivamente riutilizzabili, messi a disposizione dal supermercato.
Le persone, tornando nel negozio, potranno riutilizzare i contenitori per la loro spesa, oppure restituirli al punto vendita, che li darà (nulla va perso) ad un altro cliente.


L’obiettivo finale di Original Unverpack è la sostenibilità. Gli imballaggi dei prodotti, in particolare di plastica, sono un grave problema ambientale: secondo le statistiche dell’Ufficio federale della Germania, più di 16 milioni di tonnellate di rifiuti di imballaggio sono da smaltire ogni anno. Oltre allo spreco di risorse. Come si sa, la produzione di materie plastiche consuma grandi quantità di olio, acqua ed energia. Mentre le possibilità di riciclaggio sono limitate e il più delle volte i rifiuti di plastica vengono semplicemente bruciati.

Il nostro obiettivo è di consentire a tutte le persone l’accesso a cibi selezionati con cura, escludendo imballaggi a perdere, per uno shopping divertente. Vogliamo avere scelta, come consumatori, come venditori, come acquirenti e come fornitori. Siamo alla ricerca di slow food e di rifiuti zero" concludono Sarah e Milena.

2014/05/06

A Parma si parla di "CIBUS"

E' stata inaugura lunedì 5 maggio la 17esima edizione di Cibus, il Salone internazionale dell’alimentazione. 


 

Terminerà giovedì 8 maggio e si stima che arriveranno 1.000 top buyer da cento Paesi e circa 10mila operatori esteri, per un totale complessivo di 60mila operatori.

L'edizione Cibus 2014 ha fatto registrare il tutto esaurito degli spazi con 140mila mq di superficie lorda e 2.700 espositori.

L’anno scorso a fronte di un calo del 4% dei consumi alimentari in Italia, l’export tricolore dell’industria del food è cresciuto del 5,8% a 26,2 miliardi su 132 miliardi di fatturato.

Tra le novità di questa edizione un layout rinnovato con un percorso più fruibile e coerente per i buyer in visita; poi il marcato profilo multicanale di questa edizione cerca di coinvolgere tutte le realtà che ruotano intorno al prodotto alimentare italiano.

Spazio dunque al commercio al dettaglio, oltre che alla grande distribuzione, al food service e alla ristorazione fuori casa, ai prodotti biologici, gluten free, halal e kosher, alle Pmi regionali cui è dedicato un incoming specifico di buyer, alla ristorazione con il ruolo attivo di Alma, la Scuola di cucina internazionale.
 In agenda workshop, convegni ed eventi.